La Noche de las Maravillas: así convertimos Miravalle en un cuento para presentar la finca
Cinco escenarios, actores, tres objetos que coleccionar y una cocina que contaba la historia plato a plato. Te enseñamos cómo montamos la noche y qué puede llevarse de aquí el evento de tu empresa, empezando por la cena de Navidad.

Los jardines de Miravalle, la noche del 9 de septiembre de 2026
El miércoles 9 de septiembre, a las ocho de la tarde, abrimos las puertas de Miravalle a empresas, agencias y wedding planners. La invitación pedía business casual y daba una sola pista más: traer contigo un poco de imaginación.
Era la presentación del nuevo Miravalle bajo la dirección de Grupo Life Gourmet, y podíamos haberla hecho como se hacen casi todas: bienvenida, paseo por los salones con alguien recitando aforos y un cóctel al final. Preferimos que nadie tuviera que imaginarse cómo queda un evento en la finca. Montamos uno de verdad.
Elegimos Alicia en el País de las Maravillas, convertimos cada espacio en un capítulo del cuento y pusimos a los invitados a recorrerlo. Lo que sigue es cómo lo hicimos, parada a parada, y qué se puede trasladar al evento de tu empresa.
- 5escenarios dentro de la finca
- 3objetos que coleccionar
- +30bocados, estaciones y dulces
- 1sorteo final para reunir a todos
¿Por qué tematizar un evento en lugar de presentarlo?
Porque una historia ordena la noche. Cuando el invitado sabe que en la siguiente sala le espera un personaje, camina. Cuando tiene que conseguir algo, habla con quien tiene al lado. Y cuando cada espacio es un capítulo distinto, los recuerda todos, no solo el último.
Un tema bien elegido también resuelve de golpe decisiones que en un evento normal se toman una a una y sin relación entre ellas: la señalética, el vestuario del equipo, la decoración de cada sala, los nombres de los platos, la música o el regalo de bienvenida. Todas responden a la misma pregunta: ¿esto pasaría en el cuento?
No queríamos que nadie se fuera diciendo «qué espacio tan bonito». Queríamos que dijera «qué noche».
La llegada: sigue al Conejo Blanco
El cuento empezaba antes de entrar en ningún salón. Las flechas del camino no decían «parking» ni «recepción»: decían «Sigue al Conejo Blanco», «Por aquí a La Galería» y, unos metros más allá, «¿O era por allí?». Dos soldados de la baraja custodiaban la entrada y Alicia recibía a los invitados en el paseo.
El mapa hizo más trabajo del que parece. Ordenó el flujo de invitados sin que nadie tuviera que ir guiándolos, y convirtió el paseo entre espacios, que en cualquier presentación es el momento más plano, en la primera parte del juego.


Los soldados de la baraja en la puerta y Alicia en el camino hacia La Galería.
La Galería: la Madriguera del Conejo Blanco
La primera parada era La Galería, el espacio acristalado abierto a los jardines. Allí esperaba el Conejo Blanco, reloj en mano y con prisa, como manda el libro. Con su número de actor entregaba a cada invitado el primer objeto: una llave.
En las mesas, relojes bajo campanas de cristal, chisteras con naipes y flores. Y el primer bocado de la noche, sacado también de la historia: un macaron con su «Eat me», relleno de foie y manzana.
- Espacio
- La Galería · 380 de pie, 220 sentados
- Personaje
- El Conejo Blanco
- Objeto
- Una llave
- Bocado
- Eat me: macaron de foie y manzana



El Conejo Blanco, los relojes de las mesas y los macarons con el monograma de la finca.
El Atrio: la Fiesta del Té del Sombrerero Loco
El Atrio se convirtió en la merienda más famosa de la literatura. Manteles de toile rosa, sillas de rejilla, centros altos de flores y una estación de té servida en teteras de plata, con torres de macarons, frutos rojos y pastelería.
Aquí el actor entregaba el segundo objeto: un naipe. Y los invitados, taza en mano, empezaban a comparar lo que llevaban y a preguntarse qué les faltaba.
- Espacio
- El Atrio · 420 de pie, 270 sentados
- Escena
- La fiesta del té
- Objeto
- Un naipe
- Estación
- Té, macarons, frutos rojos y pastelería




Toile rosa, plata y macarons: la fiesta del té, montada en El Atrio.
Los jardines: flores vivas, foie y tocados hechos al momento
Del Atrio se salía a los jardines con la luz de la tarde ya cayendo. Flores naturales por todas partes, lámparas de cristal colgando de los árboles y dos estaciones que funcionaron como imanes: una de foie y otra en la que un equipo de floristas montaba tocados de flores a quien se sentara.
Lo del tocado tiene truco: es un regalo que el invitado lleva puesto el resto de la noche. Horas después, ya en la fiesta, los tocados seguían puestos. Mientras tanto, el Sombrerero Loco se paseaba por el jardín asegurándose de que nadie pasara sin foto.


La estación de tocados y el Sombrerero Loco, suelto por el jardín.
El Jardín de la Reina Roja
El jardín de La Pradera era territorio de la Reina. Rosas rojas en cada rincón, un cartel clavado en un pino que avisaba «¡Que le corten la cabeza!» y la propia Reina, en personaje, recibiendo a los invitados con toda la altivez que pide el papel.
Aquí se conseguía el tercer objeto: una rosa roja en su pequeño jarrón de cristal. Con la llave, el naipe y la rosa en la mano, solo quedaba una parada.
- Espacio
- Jardín de La Pradera
- Personaje
- La Reina Roja
- Objeto
- Una rosa roja
- Detalle
- Rosas, carteles del cuento y actores de rosa gigante



La Reina, su advertencia y el tercer objeto del recorrido.
El Bosque Encantado: sorteo, música en directo y fiesta
El recorrido terminaba en el gran salón de La Pradera, convertido en El Bosque Encantado. El cartel de la entrada lo dejaba claro: aquí terminaba el viaje y empezaba la celebración.
Con los tres objetos, cada invitado entraba en el sorteo. Es un recurso sencillo que resuelve algo difícil: reunir a todo el mundo en el mismo sitio y a la misma hora sin tener que pedirlo. Después llegaron el cóctel, la música en directo, el DJ y el elenco completo de personajes posando sobre un suelo de tablero de ajedrez.
- Espacio
- La Pradera · hasta 1.000 de pie, 700 sentados
- Momento
- Sorteo con los tres objetos
- Música
- Directo y DJ
- Final
- Cóctel y fiesta entre el salón y el jardín




El elenco al completo, la música en directo y el sorteo. Y los tocados del jardín, todavía puestos.
¿Cómo se cuenta un cuento con la gastronomía?
En un evento de Grupo Life Gourmet la cocina nunca es el acompañamiento, y aquí menos. Cada bocado tenía nombre de capítulo y la carta impresa en las mesas se leía como el índice del libro. Algunos de los que salieron esa noche:






Pase de bocados en el salón y la mesa Dulce Locura, montada entre piezas de ajedrez.
El cierre dulce fue «Dulce Locura»: mini financier, cheese brûlée, mini lemon pie, tarta de pistacho, trufas en cubo y unos «labios rojos» servidos entre piezas de ajedrez a tamaño gigante. Todo lo que se sirvió esa noche es replicable en un evento de empresa, con este tema o con cualquier otro. Las cuatro líneas gastronómicas del grupo están en nuestro catering.
¿Qué hay detrás de una noche así?
Mucha cocina antes de que llegara el primer invitado. Las ramas del Bosque Encantado se preparaban una a una antes de salir con su bocado encima, y los platos de musgo y pétalos se montaban como pequeños decorados.
Y fuera de la cocina, la parte que decide si una noche así sale bien o no: actores con sus marcas y sus tiempos, floristas, músicos, DJ, carteles, mapas y cartas impresas, camareros con su propio distintivo del cuento y un solo equipo coordinándolo todo. Eso es lo que hace Grupo Life Gourmet en cada evento, tenga tema o no.



La cocina, antes del primer pase.
La noche, en fotos
Pulsa cualquier imagen para verla a tamaño completo.




























¿Qué puede llevarse tu empresa de esta noche?
Tu cena de Navidad no tiene que ser Alicia en el País de las Maravillas. Lo que se traslada es el método, y funciona igual con cualquier historia:
- 01
Una historia que todos conozcan
Un cuento, una película, una época o algo propio de tu marca. Si hay que explicarla, no funciona.
- 02
Cada espacio, un capítulo
Tres salones y varios jardines permiten que la noche avance y que el invitado cambie de escenario sin salir de la finca.
- 03
Una misión para el invitado
Un mapa y tres objetos bastan para que la gente se mueva, se mezcle y hable con quien no conoce. Networking sin forzarlo.
- 04
Una cocina con guion
Los nombres de los platos, las estaciones y el emplatado también cuentan la historia, y se recuerdan tanto como la decoración.
- 05
Personajes que hacen de anfitriones
Los actores no son decoración: reciben, orientan, entregan objetos y dan pie a la foto.
- 06
Un momento que reúna a todos
Un sorteo, un brindis o un reconocimiento al equipo. Un final claro ordena la noche y la fiesta arranca sola.
¿Y si pensamos ya en la cena de Navidad de empresa?
Es el evento del año en el que un tema bien elegido marca más diferencia, porque en diciembre los invitados suelen ir a varias cenas en pocas semanas y casi todas se parecen. Algunas ideas que encajan con la finca en invierno: un bosque nevado, un cuento de Navidad victoriano, una gala de los años veinte o un mercado navideño con estaciones de cocina.
- A 35 minutos del centro de Madrid por la A-6, con 340 plazas de aparcamiento gratuito dentro de la finca.
- Los tres espacios están cubiertos: el frío o la lluvia de diciembre no cambian el plan.
- Para equipos de cualquier tamaño: La Pradera admite 700 personas sentadas y 1.000 en cóctel, El Atrio 270 y 420, y La Galería 220 y 380.
- Un solo interlocutor para espacio, cocina, ambientación, actores, música y producción técnica.
Si piensas en diciembre, conviene empezar pronto: los jueves y viernes previos a Navidad son las fechas más pedidas para eventos de empresa. Todos los formatos y aforos están en eventos de empresa en Miravalle.
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